La primera frase de un relato o novela es el primer paso que damos para adentrarnos en el mundo que el novelista ha imaginado. Es el umbral que separa el mundo real que habitamos del mundo de ficción. Muchos autores suelen utilizar la primera frase como recurso para asegurarse la atención del lector. Leémos esa frase y después nos sentimos empujados a leer la siguiente, y la siguiente...
Un claro ejemplo de acertada utilización de este recurso es el comienzo de la nueva novela de la autora francesa Amélie Nothomb titulada Ordeno y mando (Editorial Anagrama), frase que he reproducido en el título de este post.