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viernes, 23 de marzo de 2012

Crisis vs. Conflicto: comprometer al lector con lo que le sucede al protagonista de la historia



Los buenos narradores diferencian entre una crisis (una situación de emergencia, como por ejemplo un accidente automovilístico o una enfermedad) y el conflicto (un choque de voluntades, una elección moral difícil, o una lucha mental interna). Los escritores primerizos a menudo se centran en la intensidad inmediata que genera una crisis, en lugar de interesarse por el conflicto, que es lo que realmente hace que los lectores se sientan atraidos por los personajes que son golpeados por la crisis.

Un personaje en crisis no es más que alguien intentando llegar del punto A al punto B, batiendo una marca de velocidad, tratando de noquear a alguien, etc.

Un personaje en conflicto es alguien que está intentando aprender a confiar en alguien, a creer en uno mismo, a superar un miedo, madurando para aceptar nuevas responsabilidades, etc.

Deténgase un instante y piense si los personajes de su historia están afrontando crisis o conflictos. Si no encuentra conflictos en sus personajes, debería volver a definirlos. Una historia sin conflictos no es una historia literaria.

El conflicto que hace que valga la pena leer una historia (y releerla) involucra al lector en la humanidad de los personajes involucrados en la crisis.

Dennis G. Jerz, explica lo siguiente en su blog:
La mejor explicación que he visto de la diferencia entre crisis y conflicto proviene de una revista de fans de Star Trek que leí cuando era niño:

El Enterprise se encuentra con el monstruo de barro. El monstruo ataca la nave. (Crisis!) Kirk mata al monstruo congelándolo. (Resolución).

El Enterprise se encuentra con la bestia de hielo. La bestia ataca a un planeta pacífico. (Crisis!) Kirk mata a la bestia fundiéndola. (Resolución).

El Enterprise se encuentra con el demonio de cristal. El demonio ataca a la base de la Federación estratégica. La única manera de detenerlo es que romperlo con ondas de sonido, pero si lo hace dejará sordos a la ciudad con los mejores músicos de la galaxia. No hacer nada significaría que los romulanos podrían ocupar el planeta, destruir al demonio y ensordecer a la ciudad de todos modos. Kirk tiene que decidir qué hacer. (Conflict!!)

Los dos primeros escenarios puede ser emocionantes de ver. Imagina los gritos del monstruo de barro, los aullidos de la bestia de hielo, la tensión en el puente que la nave espacial. Suena divertido, pero es sólo acción, como un juego de vídeo.

El último escenario tiene el mismo potencial para la acción, sino que, además, se presta a la introspección, a la exploración de los valores del personaje, a la valoración de las opciones. Por ejemplo, podemos ver las súplicas llorosas de los habitantes de la ciudad, el alarde beligerante de los Romulanos, y una discusión entre Spock y McCoy. Incluso podríamos de alguna manera ver cierto cambio en el héroe, en su intento de negociar un camino moral que tenga en cuenta lo que todas las partes tienen en juego.

Esto es conflicto dramático.

Algunos guionistas de Hollywood y productores de películas de acción deberían pararse a pensar un poco en ello.

martes, 20 de marzo de 2012

Conflicto y Tensión en el relato



El conflicto es el elemento fundamental de la ficción; fundamental, porque en la literatura lo único interesante son las dificultades y los problemas. Son los problemas lo que convierten los grandes temas de la vida en una historia literaría: el nacimiento, el amor, el sexo, el trabajo, y la muerte. -Janet Burroway

El conflicto produce la tensión que hace que la historia comience. La tensión se crea por la oposición entre el personaje (o los personajes) y las fuerzas (internas o externas) que se oponen a ellos. Al equilibrar las fuerzas opuestas del conflicto, el escritor mantiene a los lectores pegados a las páginas preguntándose cómo terminará la historia (es decir: cuál de las dos fuerzas vencerá).

Las siguientes son las principales fuentes de conflicto que se suelen desarrollar en una narración:

  • El protagonista contra otro individuo

  • El protagonista contra la naturaleza (o la tecnología)

  • El protagonista contra la sociedad

  • El protagonista contra Dios

  • El protagonista contra sí mismo.

El elemento central de cualquier historia es el conflicto. Sin conflicto no hay trama, no hay historia. Si lo olvidamos lo único que conseguiremos es una narración plana que no interesará a ningún lector. Escribe tu historia alrededor de un conflicto y automáticamente atraerás a los lectores. Lo mucho o lo poco que tu historia les impacte y conmueva dependerá de la profundidad con la que seas capaz de manejar el conflicto, de lo lejos que estés dispuesto a llegar.

Utiliza la siguiente lista para asegurarte de que manejas correctamente uno o varios conflictos en tu historia:

Misterio. Dosifica la información que das a tus lectores. Crea expectativas, y asegurate de que la respuesta está a la altura de esas expectativas. Plantea interrogantes desde el primer párrafo.

Equilibra las fuerzas. Ofrece las mismas opciones a los dos oponentes. La lucha (interna o externa) debe desarrollarse en igualdad de condiciones, y es una lucha a muerte.

Progresión. Mantén en progresión la cantidad y la dureza de los obstáculos a los que se enfrentan los protagonistas.

Causalidad. Los personajes de ficción mantienen sobre sus hombros el peso de una responsabilidad mayor que las personas en el mundo real. Los personajes que cometen errores con frecuencia pagan, y, por lo menos en la ficción, la gente que se mantiene recta suele cosechar las recompensas.

Sorpresa. Proporciona la complejidad suficiente para evitar que los lectores puedan predecir los sucesos y el desenlace de tu historia.

La empatía. Fomenta la identificación del lector con los personajes y su entorno, de modo que el lector pueda asociarlos con su propia realidad y sus propios sueños (o pesadillas).

Una mirada interior. Revela algo sobre la naturaleza humana.

Universal. Presenta una lucha a la que la mayoría de los lectores le pueda encontrar sentido dentro de su propia realidad, aunque los detalles de esa lucha reflejen un lugar y un momento únicos.

Apuesta fuerte. Convence a los lectores que el resultado de la lucha es importante porque un ser querido podría perder algo muy valioso. Enfrentamientos triviales producen a menudo ficción trivial.

jueves, 15 de marzo de 2012

Enganchar al lector desde la primera frase



A menudo, los relatos comienzan de una forma monótona y aburrida. Muchos buenos cuentos pasan inadvertidos porque los lectores, en un mundo apresurado, los abandonan después de leer la primera frase sin darles una oportunidad. Esto cobra especial relevancia cuando publicamos en Internet. El lector toma decisiones en segundos. Tiene tu texto ante los ojos, lee unas cuantas palabras, una frase, y decide si seguir leyendo o hacer clic en el botón del navegador y pasar a otra cosa. Hay millones de cosas atractivas en Internet. ¿Por qué dedicar el tiempo a leer tu relato?

Si queremos ser leídos, hemos de atrapar al lector desde la primera frase. ¿Cómo lograrlo?

La primera frase de un cuento debe atrapar la atención con lo insólito, lo inesperado, una acción o un conflicto. Comienza con tensión e inmediatez. Recuerda también que los relatos cortos necesitan comenzar en un momento próximo a su final.

Ejemplo 1:

Escuché a mi vecino a través de la pared.

Insípido y sin interés. La frase no nos anima demasiado a seguir leyendo.

Ejemplo 2:

Mi vecino al otro lado del tabique practica terapia de gritos en su ducha casi todos los días.

La segunda frase capta la atención del lector. ¿Quién es ese individuo que grita en la ducha todos los días? ¿Y qué es exactamente “terapia de gritos”? Queremos seguir leyendo…

Ejemplo 3:

La primera vez que le escuché, me quedé inmóvil durante diez minutos oyéndole gritar al otro lado del tabique de mi cuarto de baño, debatiéndome entre si llamar a la policía o no. Aquello era muy diferente del tranquilo barrio de clase media desde el que me había mudado recientemente.

En este último ejemplo se presenta al personaje que narra en primera persona,  a la vez que se plantea un conflicto sobre cómo debería actuar en semejante situación, a la vez que se introduce un contraste intrigante entre el pasado y el presente del protagonista, ya que parece que su situación a cambiado a peor. Y todo ello en un solo párrafo que nos incita a querer saber más.

Y si la primera frase es importante, no lo es menos la primera página. Lo que cuenta en la primera página tiene que atrapar, debe llamar la atención y tirar de él hacia delante. ¿Un modo de lograrlo? Plantear algún tipo de interrogante. ¿Por qué está huyendo? ¿Qué hay en esa caja? ¿Por qué está llorando esa mujer?

Los seres humanos somos curiosos por naturaleza, incluso el lector más reticente con el tema de su relato pasará a la siguiente página para encontrar la respuesta a la pregunta planteada en esa primera página. Comenzar un relato o novela planteando una incógnita es el mejor modo de atrapar al lector.

viernes, 10 de febrero de 2012

Un sencillo truco para poner a prueba una nueva idea para una novela o relato



Robert McKee, en su libro “Historia: sustancia, estructura, estilo, y los principios de la estructura de guiones”, nos ofrece un sencillo truco para probar una idea para una nueva novela o relato:
La próxima vez que salgas con un amigo a cenar o a tomar una copa, pregúntale si le puedes contar una nueva idea para una historia que estás escribiendo. A mitad del relato de tu idea, inventa una excusa para abandonar la mesa, por ejemplo ve al baño. Cuando regreses, comienza a hablar de algo completamente diferente, fingiendo que has olvidado el relato de tu idea que dejaste a medias. Si tu amigo te interrumpe para pedirte que finalices el relato, entonces tienes una idea ganadora. Si tu amigo en cambio parece aliviado, definitivamente piénsatelo mejor con esa idea.

Esta estrategia resulta espacialmente importante para novelistas, que pueden pasar varios años trabajando en una única novela, y por lo tanto es muy importante que su idea de partida sea buena o tenga gancho. Pero también es una estrategia efectiva para poner a prueba relatos cortos.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Escribir una novela: Mitos y Secretos (segunda parte), según Novel-Writing-Help.com





Continuamos con la segunda parte de la traducción del artículo publicado en Novel-Writing-Help.com:





2 secretos para tener éxito en la escritura de una novela

Escribir una novela solo tiene dos secretos. Pero a pesar de que estas claves del éxito de la escritura son en realidad de sentido común, el 99,5% de los aspirantes a escritores omiten tenerlos en cuenta y, por tanto, fracasan.

¿Cómo puedo saberlo? Porque los agentes literarios me dicen que por cada 200 manuscritos que reciben, 199 son inmediatamente devueltos.

Y ¿adivinen qué? Esos rechazos se producen siempre con escritores que no comprenden el segundo de mis secretos para escribir una novela.

(¿Qué pasa entonces con la primera clave para escribir una novea con éxito? Que los escritores que no logran entenderla nunca llegan tan lejos como para enviar un manuscrito a un agente literario).

En el artículo anterior, rompí algunos mitos acerca de la escritura de una novela (a saber, que el talento y la suerte están enormemente sobrevalorados).

Esperamos que esto le permitirá perseguir su sueño de escribir y publicar una novela con mucha más confianza. Pero, sin tener presente la información a continuación, esta confianza no le servirá de nada.

# 1 Primer secreto para escribir una novela: Escribir ficción lleva tiempo y esfuerzo

Tienes que trabajar en ello, no solo durante unas cuantas semanas o meses, sino durante todo el tiempo que sea necesario (durante años si así fuera necesario).

Escribir una novela que cumpla los estándar de calidad de pubicación lleva tiempo (mucho tiempo) y voluntad de trabajo duro.

Esta es una de esas verdades incómodas que muchos recién llegados a la escritura deciden pasar por alto, el motivo por el que en realidad nunca terminan nada. Pero de lo que estos recién llegados a la escritura de novelas no se dan cuenta es de lo siguiente:

Escribir una novela puede ser un reto, pero en realidad no es tan difícil como todo el mundo piensa, no una vez que ha aprendido las 'reglas' de cómo escribir una novela.

El trabajo que representa un reto también es muy gratificante, a diferencia del trabajo fácil que, si lo piensa, no resulta gratificante en lo más mínimo.

El trabajo duro también puede ser divertido, especialmente si se las arregla para centrarse en el trabajo de hoy y no se estresa acerca de cuánto tiempo le llevará hasta alcanzar el destino final.

"Comenzar un libro es muy duro. Estoy tratando de comenzar una ahora y sigo dándole vueltas al material y preguntándome a mí misma “¿Puedo hacer esto? No creo que sea lo suficientemente inteligente." Pero tiene que ser difícil. Tienes que tener una verdadera adoración por la empresa que vas a acometer. " - Barbara Kingsolver

# 2 Segundo secreto para escribir una novela: necesita dominar su arte

No estoy seguro de si el segundo de mis secretos para escribir una novela es tan importante como el primero o no. Tal vez no lo sea. Pero sin duda es importante, y es una gran manera de elevarse por encima de la competencia.

El punto clave es: el aprendizaje de las reglas de la escritura no es suficiente, usted tiene que convertirse en un maestro de su arte, al igual que cualquier novelista de éxito lo es.

En el difícil mundo de hoy, tener un vago conocimiento de la teoría de cómo contar una historia no es suficiente, sobre todo porque no va a estar en condiciones de romper las reglas de escritura (y lograr un conocimiento profundo de las reglas que le permita romperlas es la clave para dominar verdaderamente su oficio).

¿Recuerda a los 199 escritores rechazados? La razón por la que se rechazan, según me explican los agentes literarios, es siempre debido a alguno de los "clásicos" errores de escritura…

La caracterización débil
Una trama llena de agujeros
No tiene sentido del ritmo
El diálogo torpe
Manejo inconsistente de punto de vista
La prosa sobrecargada

No es que los 199 escritores no tengan algún conocimiento del arte de la escritura de ficción, porque estoy seguro de que lo tienen. Sin embargo, sus conocimientos, simplemente no son lo suficientemente amplios y profundos para tener éxito.

Probablemente compraron una guía básica sobre cómo escribir una novela, la leyeron de principio a fin, y se creeron de repente maestros de su oficio.

Pero no lo eran. Ni siquiera estaban cerca de serlo.

Usted no se conviertan en un médico o un abogado o un maestro carpintero con la lectura de un libro sobre el tema. Así que ¿por qué debería ser diferente para los novelistas?

"Siempre asumí que sería un escritor, sin haber escrito nada. Creo que pensé que un día iba a recibir una llamada telefónica de alguien diciendo que tenía una vacante para un novelista. Cuando me di cuenta de que eso no iba a pasar, pensé que era hora de hacer algo ". - Nick Hornby

Y eso es todo lo que hay que hacer.

Como dije al principio, los dos secretos para escribir una novela en realidad sólo se reducen al viejo y buen sentido común...

Tienes que trabajar duro durante todo el tiempo que sea necesario, probablemente años. (Lo cual no quiere decir que no vas a disfrutar de todos y cada uno de los días de trabajo en tu novela).
Necesitas dominar el arte de la escritura de la novela. (Y para hacer eso, puedes hacer mucho más que simplemente guardar esta página web y usarla como guía.)

Publica, aprende sobre el arte de escribir, comparte y disfruta




lunes, 6 de febrero de 2012

Escribir una novela: Mitos y Secretos (I), según Novel-Writing-Help.com

La página web Novel-Writing-Help.com es un sitio interesante que contiene una serie de ideas básicas sobre la escritura de una novela.

Más allá de los aspectos técnicos de la escritura (trama, personajes, conflictos, etc.) se habla de dos aspectos que, a buen seguro, habrán pasado por la mente de cualquiera que esté planteándose escribir una novela. Se resumen en dos palabras que todo el mundo menciona cuando se habla de un escritor de éxito: talento y suerte.

La primera parte del artículo, que reproducimos a continuación en su traducción del inglés, se dedica a derribar ambos mitos.

Escribir una novela: Mitos y Secretos

Muchas personas sueñan con escribir una novela, pero la mayoría no llega más lejos del simple deseo. El mero hecho de que usted esté leyendo este artículo muestra que está dispuesto a hacer su sueño realidad.

Pero, ¿tiene usted lo que se necesita para tener éxito en la escritura de una novela?

Es decir, los sueños están bien y es bueno tenerlos, pero en algún momento uno debe afrontar la realidad.

Yo solía soñar con ser el cantante de una banda. El problema es que no puedo cantar y no tengo oído para la música. Es por ello que no he perdido mi tiempo y mi esfuerzo intentándolo.

¿Va a perder su tiempo y esfuerzo tratando de convertirse en escritor? Es importante conocer la respuesta aquí y ahora.

En la siguiente sección (Cómo Convertirse en un Escritor [que traduciremos en la segunda parte), haré un examen detallado de todo el asunto de la motivación para escribir, o lo que es lo mismo, cómo asegurarse de que el tiempo que dedique a escribir cada día sea un placer y no una tarea.

Pero esos consejos no tendrán utilidad si usted conserva la duda de si tiene o no lo que se necesita para ser un novelista de éxito.

La buena noticia es que escribir una novela y conseguir publicarla es un logro mucho más asequible de lo que pueda creer.

En realidad, si no quiere leer lo que sigue porque teme lo que pueda descubrir, sea valiente y sigua leyendo de todos modos. Lo más probable es que usted no hubiese llegado hasta aquí si no tuviese las credenciales correctas para escribir y publicar con éxito.

Un poco más adelante compartiré los dos secretos para escribir una novela. Después, hablaré de unas cuantas claves más del éxito de la escritura. Lo primero que quiero hacer, sin embargo, es reventar algunos mitos sobre lo que se necesita para convertirse en un escritor de novelas exitosas…

Mito 1: Escribir una novela requiere altas dosis de talento

No, en realdad no. En serio.

La mayoría de escritores publicados han llegado al éxito a través de un poco de talento bruto y un montón de trabajo duro y determinación, no porque sean unos genios que viven la vida en un nivel diferente al resto de nosotros.

Escribir una novela no es una especie de arte culto reservado para una élite intelectual, sino algo en lo que puede tener éxito cualquier persona razonablemente inteligente y creativa.

¿No me creen? Esto es lo que dice el novelista Stephen King sobre el asunto:
“El talento es más barato que la sal de mesa. Lo que separa a las personas con talento individual de las personas con éxito es un montón de trabajo duro”.

Y esta es la opinión del escritor John Irving:
“Yo no diría que tenga ningún talento especial. Me parece que tengo un inusual tipo de resistencia”.

Trabajo duro y resistencia, esas cualidades son cruciales.

Por supuesto, algo de talento bruto es esencial. Pero estoy convencido de que cualquiera que esté leyendo este artículo tiene lo necesario… ¿por qué?

Porque usted está interesado en la escritura. En otras palabras, nunca se le hubiese ocurrido la idea de escribir una novela si, en primer lugar, no tuviese amor por el lenguaje y los libros, una vívida imaginación, una curiosidad natural acerca del mundo, y un deseo de expresarse de un modo creativo. De otro modo, usted se hubiese interesado por la cocina o la medicina o cualquier otra cosa para lo que hubiese tenido una aptitud natural.

Usted tiene mucho que decir. Como nadie nunca ha visto el mundo a través de los ojos de otra persona, todo el mundo tiene algo único e interesante que vale la pena decir. Y eso le incluye a usted.

Si sueña con convertirse en un músico profesional o en un jugador de golf de élite, probablemente sea necesario un talento excepcional. Pero a diferencia de tocar el violín o a golpear pequeñas bolas blancas con gran precisión, usar el lenguaje y contar historias es algo que todo el mundo hace desde una edad muy temprana.

Llevar esa habilidad natural un paso adelante escribiendo una novela es simplemente una extensión natural de algo que hacemos en el día a día, sin ni siquiera pensar en ello.

Y es por eso por lo que todavía no me he tropezado con un escritor principiante que no tenga el talento suficiente necesario, y ya he conocido unos cuantos escritores principantes.

Mito 2: Publicar es cuestión de suerte

No, no lo es. Para publicar una novela usted solo tiene que escribir una novela con una calidad que cumpla los estándares de publicación.

Si trabaja lo suficientemente duro durante el tiempo suficiente, no hay nada que le impida tener éxito.
Si no le publican, la mala suerte solo es algo a lo que echarle la culpa.

Claro, tiene que ser persistente. El primer agente literario que lea su manuscrito tal vez no reconozca la gran pieza de escritura que hay en él, así que tendrá que estar preparado para abordar a un buen número de agentes literarios.

También puede que tenga que estar dispuesto a deshechar su primera novela y escribir una segunda, una mejor.

Sin embargo, al final la crema siempre sube a la superficie.

Nunca lo olvide. Y deje los lamentos sobre la mala suerte para aquellos escritores que no están dispuestos a trabajar lo suficientemente duro o el tiempo suficiente para tener éxito.

ESTE ARTÍCULO ES UNA TRADUCCIÓN DEL SITIO Novel-Writing-Help.com, TRADUCCIÓN QUE FUE PUBLICADA ORIGINALMENTE EN EL ESPACIO LITERARIO DEL SUR

viernes, 3 de febrero de 2012

Cómo escribir una novela, según la BBC World Service

La página web de la BBC británica tiene una pequeña sección titulada “Cómo escribir” donde ofrecen algunos breves apuntes y citan a algunos escritores. Quizás no se trata exactamente de una guía sobre cómo escribir una novela tal y como indican ellos mismos, pero los dos autores citados dejan algunas opiniones sin duda interesantes para quienes están planificando escribir una novela o se encuentran inmersos en el proceso.


Cómo escribir una novela
BBC World Service

Las primeras frases…

El novelista Kingsley Amis dijo en una ocasión: “El arte de escribir es el arte de aplicar el asiento de su pantalón al asiento de su silla”.

Escribir una novela supone un 10% de inspiración y un 90% de transpiración. No obstante, le ofrecemos algunas pequeñas indicaciones.

Algunos escritores publican una vez al año, pero no es inusual pasar tres, cinco u ocho años trabajando en un libro.

Le pedimos a Michèle Roberts y a Elliot Perlman -dos novelistas consolidados en su profesión, aunque de estilos muy diferentes- que nos ofrecieran algún consejo.

La importancia de las primeras líneas

Debes enganchar a tu lector. El tono de la escritura debe ser fresco y distintivo. Crear un gancho narrativo inmediato; conseguir que el lector quiera saber “¿qué pasa después?”

“Meta directamente al lector en la historia, y use un lenguaje nítido y sin pretensiones. No haga que el lector sienta la necesidad de usar su diccionario”. Elliot Perlman

“Una apertura efectiva puede lograr muchas cosas a la vez”. Puede configurar a los personajes principales y su relación, puede describir un escenario o un suceso dramático, y probablemente siempre introducirá temas claves”. Michèle Roberts.

Personajes

Utilice a sus personajes para ayudarle a expresar sus temas, y para mostrar al lector lo que podría llamarse el "mensaje" de su novela. Si el mensaje es de enfado, tenga cuidado de no enojar al lector.

"Los personajes elocuentes y simpáticos son vitales para el disfrute del lector. Se puede perder al lector con la ira, y lo más importante es la historia, más que cualquier mensaje o idea política que quiera transmitir. Le debes al lector una historia que le ivolucre, que le haga participar. Después, el lector va a desaparecer y pensará en lo que le sugiere la historia sobre el mundo en el que vivimos". Elliot Perlman

Si su historia está contada desde el punto de vista de un personaje en particular, recuerde que puede utilizar pequeños trucos, su personaje puede mentir deliberadamente, por ejemplo.

"No me gusta el tipo de narrador que es como la figura de un gran Dios, mirando a todo el mundo y mostrando el interior de sus corazones y almas. Me gusta contar una historia desde el nivel del suelo, a través de los ojos de un personaje interesante. Esto le obliga a mirar atentamente lo que está y puede ayudarle a desarrollar la trama y la historia". Michèle Roberts

Haz que tus personajes cobren vida al imaginar cómo se sienten y piensan.

"Un personaje tiene que cobrar vida, y la mejor manera de que eso ocurra es escuchar a al personaje hablar en su cabeza. Déjeles hablar usando ‘Yo’: Yo creo que ..., me siento ..., me encanta ... y así sucesivamente. Así es como puede capturar su realidad y realmente entrar en su psique ". Michèle Roberts

Puede que le resulte útil preparar notas sobre lo que a veces se llama el "trasfondo" de un personaje.

Es una breve historia del personaje antes de entrar en la novela, y que le ayudará a legitimar y consolidar su existencia. Pero asegúrese de crear cada personaje basándose en su propia imagen interior. Utilice su propia experiencia, sus deseos íntimos y temores, como fuente de inspiración.

"Si usted encuentra que el transfondo de una historia es totalmente suya, entonces usted está escribiendo una autobiografía y tal sea mejor que lo confiese. Debe asegurarse de que usted no está simplemente escribiendo su autobiografía, porque si es así, tal vez está utilizando la escritura para una catarsis personal en vez de perfeccionar su arte como narrador de historias". Elliot Perlman

"Yo uso material autobiográfico, admito que está ahí, y luego escribo sobre algo que deseo con locura pero que nunca me he permitido hacer, por ejemplo. De esta forma se utiliza la energía de la autobiografía, pero evitando escribir como un si se tratase de un relato periodístico de algo que ya sabes". Michèle Roberts

Creando el escenario y los diálogos

El escenario de su novela es un lugar y un momento en el tiempo concreto. Rodea a sus personajes y les afecta. Viaje por el paisaje de su imaginación e intente describir con palabras lo que ve y siente.

“Para mí, la descripción de los escenarios está íntimamente ligada a los personajes. Me resulta imposible entrar en las ideas de un personaje o en su filosofía sin describir dónde están y lo que les rodea. Utilice su propia experiencia, utilice la información sensorial almacenada en su cuerpo y en su memoria. Utilice todos sus sentidos". Michèle Roberts

Las numerosas funciones de diálogo

El diálogo puede revelar el carácter de un personaje, hacer que la trama avance, es una gran fuente potencial de humor, y puede permitir que sus personajes discutan los temas centrales de su novela.

Recuerde que el diálogo no es una trasncripción de una conversación real, sino que debe dar la impresión de una conversación real.

"El diálogo puede hacer tantas cosas, eso es lo divertido de escribirlos. Realmente el cielo es el límite de las posibilidades de diálogo. Haga que el diálogo suene lo más realista posible. Un personaje puede jurar por ejemplo, o utilizar el argot; pero yo trato de escribir de una manera más elocuente, de un modo más impersonal en la prosa que rodea el diálogo. Esa es una buena regla de oro". Elliot Perlman

.

Lea el diálogo en voz alta en la intimidad de su cuarto de trabajo para comprobar si es efectivo. Desarrollará una buena intuición sobre la cantidad de diálogo que debe escribir si lee un montón de otras novelas. Vale la pena recordar también que el diálogo puede acelerar el ritmo de una novela.

Cómo establecer la trama

Algunos tipos de novela podrían exigir un plan detallado -un thriller, por ejemplo. Pero usted no tiene por qué escribir partiendo de una estructura preparada cuidadosamente.

"Tiendo a hacer pequeños mapas y gráficos sobre la marcha, por lo que estoy escribiendo es mi camino hacia lo desconocido, hacia la oscuridad. Soy caótico, así me siento cómodo. Hacia el final de la novela puede que descubra que necesito volver al princpio y reescribirlo todo! Eso no importa, porque creo que trama se oculta, se esconde en el interior del problema que estamos tratando de resolver al escribir una novela, y también se oculta en la personalidad de los personajes. La trama se revela a sí misma a través de la interacción entre los personajes". Michèle Roberts

Terminar su novela

¡No se deje intimidar por la inmensidad de la tarea!

"¡Sigue así! Reescrir, escribir, volver a empezar...

Trabaje constante y con frecuencia. La constancia le ayudará a lograr continuidad en su trabajo, y a romper su novela en piezas más pequeñas y menos aterradoras. ¡Siga adelante con porque las cosas van a mejorar!". Michèle Roberts

"Haga una evaluación honesta de lo que está dispuesto a sacrificar por su novela. Es un ejercicio bastante doloroso, totalmente subjetivo. Debería ser un proceso de razonamiento: siendo honesto consigo mismo, asumiendo lo que está preparado para dejar a un lado para intentar convertirse en un novelista ". Elliot Perlman

(artículo publicado originalmente en el ESPACIO LITERARIO DEL SUR)

miércoles, 1 de febrero de 2012

5 consejos para evitar el desastre total como novelista



El escritor Kris Saknussem da 5 consejos a los escritores primerizos para evitar que la tarea de escribir una primera novela se convierta en un completo fracaso.

El artículo fue publicado por primera vez en el sitio www.Fictionwriting.about.com

En mi experiencia en los talleres de novela de la Escuela Literaria del Sur he comprobado que, a menudo, los escritores rebosan de entusiasmo pero caen en algunos de los errores que menciona Kris Saknussem.

A continuación la traducción del artículo:

5 consejos para evitar el desastre total como novelista
Por Kris Saknussem

El problema con los consejos de tipo “debería  hacer esto” es que o bien es algo que usted ya sabe (por ejemplo, su dieta debe incluir más fruta y vegetales que hamburguesas o martinis), o es algo realmente difícil de seguir (como consumir exclusivamente fruta y vegetales y nada de hamburguesas y martinis).

Así que, basándome en mis propios tropiezos y en mi experiencia de aprendizaje, les ofrezco esta lista de cosas que recomiendo encarecidamente no hacer a los aspirantes a escritores o a los desesperados escritores. Dudo que simplemente evitando estos escollos usted tenga garantizada la fama y la fortuna, pero al menos evitará un buen número de frustraciones innecesarias y derrotas, de modo que pueda estar en forma para enfrentarse a los fracasos realmente conmovedores y a los contratiempos, que o bien le harán más fuerte o le socavarán su espíritu – y con un poco de suerte será un poco de ambos.

Primer consejo: No pase años recopilando material interesante: citas extrañas, comentarios casuales, frases coloridas, datos históricos, y hechos oscuros con la esperanza de que un día encontrará la historia que contienen. Yo acabé literalmente con un almacén de semejante material y ahora le puedo decir con gran seguridad que las larvas del mosquito humano perforan la piel y se hartan, emergiendo como gusanos de un centímetro de largo, mientras un Joshya Hendy con una turbina de vapor de nueve mil caballos alcanza una velocidad de crucero de 16 nudos a 78 rpm. No hay nada malo en saber que si sumerge el bronce en agua durante un año se cubrirá de una pátina de óxido verde-gris, o que las primeras aves del Paraiso enviadas a Europa tenían sus patas cortadas para facilitar el embalaje, pero la recogida de datos es como cualquier otro hábito de coleccionista: potencialmente obsesivo.

Usted puede acabar con una novela que se lea como el Evangelio según San Mateo traducido al lenguaje de la isla del Duque de York y una respuesta de la industria editorial que recuerda a un salón de billar abandonado en la orilla de la bahía de Sheepshead.

Dicho sin rodeos: queme sus cuadernos de notas y aclare su cabeza.

Segundo consejo: No pase años experimentando con diferentes formas de escritura y varios disparates intelectuales como cut-ups (tecnica literaria aleatoria en la cual un texto es recortado al azar y reordenado para crear un nuevo texto), collages verbales, intrincados relatos de varias personas, historias oníricas, libros de recetas, anatomía, tesis académicas imaginarias y similares.
Sí, es cierto que algunos de los libros más interesantes de la historia de la literatura contienen algunos de esos elementos, pero eso fue entonces y esto es diferente.

Si usted se plantea seriamente lograr publicar una obra de ficción, lo que necesita son respuestas claras y rápidas a estas preguntas: ¿en qué sección de la librería o tienda se podrá encontrar su libro? ¿A qué autores se asemeja su trabajo? En tres frases o menos, ¿de qué trata su novela?

Tercer consejo: Los Puritanos creían en cubrir el cuerpo para evitar la tentación carnal. Entonces desarrollaron una fascinación sexual por las orejas de las mujeres y por las narices de los hombres.

¿A dónde quiero ir a parar? De la apartente restricción surge una inexperada revelación.

Dickens creó unos 800 personajes y dejó algunas de las sátiras culturales más intensas de Inglaterra. Pero su trabajo realmente obtuvo relevancia pública cuando Wilkie Collines le animó a escribir historias de detectives.

Yo luché durante años tratando de encontrar una forma a mi escritura, revoloteando sin rumbo como una mariposa. En el momento en el que me di a mi mismo permiso para escribir una historia de acción y aventura, las cosas empezaron a encajar.

El arte moderno ha dado innovadores artistas sin igual y a algunos eso les hace sentir limitada su libertad. No pierda el tiempo tratando de crear una nueva forma. En cualquier forma de arte muy pocos tienen el don de hacerlo, e incluso para ellos muchos de sus trabajos se acaban pareciendo más tarde a aves del Paraiso sin patas. Un estilo musical aparentemente simple y repeptitivo como el Blues ha demostrado ser capaz de expresar toda la gama de la experiencia humana y ha inspirado un sinnúmero de variaciones y mutaciones.

Dese la libertad de trabajar en una forma ya establecida y siga sus directrices, y de pronto descubrirá cómo emergen una serie de aspectos interesantes que le sorprenderán.

Cuarto consejo: lea en voz alta su trabajo. Idealmente a alguna víctima predispuesta, pero al menos a usted mismo. La narración comenzó como una forma oral y el oído (aunque eróticamente atractivo) tiene un apego a la verdad de lo que realmente funciona y de lo que no de un modo más inmediato y decisivo que la simple exploración visual de la página.

Esa disciplina también le hará ralentizar su mente y le llevará a un contacto más íntimo con su historia. Al final, no le llevará más tiempo que la relectura silenciosa de la página.

Quinto consejo: ignore todos los consejos razonables, que suenen como “escriba acerca de lo que conoce”, “lea todo lo que pueda”, o “trate de escribir todos los días”. Si usted necesita escuchar estos consejos está en la partida equivocada. Pero lo más importante, la sensatez no hará el trabajo por usted. Un día, en un callejón helado de Boston contemplé a un peuqeño y gordo irlandés darle una paliza a cuatro asaltanes más altos y más fuertes que él. Cuando todo acabó, y acabó sorprendentemente rápido, el tipo se restó importancia y simplemente dijo: “Solo me enfrenté a ellos como un insensato”.

A menos que esté dispuesto a enfrentarse a la insensatez, a menos que esté dispuesto a considerar algunos conceptos extraños y lidiar con ellos cuando se peguen a su alrededor, a menos que esté dispuesto a perderse, a confundirse e incluso a aterrorizarse, lo que está haciendo no tendrá ningún sentido.

El famoso dispositivo del conflicto alrededor del cual se supone que se articulan todas las historias comienza en el escritor. Usted contiene a todos los personajes en sus sueños y también a todo lo que ocurre en la novela. No puede poner a sus creaciones en peligro o en situaciones embarazosas o en situaciones milagrosas sin estar allí presente y vivirlas con ellos. Y ese no parece un objetivo razonable para una persona adulta. Como escritor que ha cometido más errores que nadie, mi mayor objetivo por encima de todo es ser muy, muy irrazonable.

(artículo publicado originalmente en el ESPACIO LITERARIO DEL SUR)

lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Qué hago con mi novela? El autor como editor, por Héctor de Montalvo

Recomendable artículo encontrado en la web BEM on Line, en el que se habla sobre el duro proceso de publicación. Como explica el propio autor del artículo, que recomiendo leer hasta el final, al duro proceso de escritura de una novela le sigue el todavía más duro proceso para lograr que sea publicada.

También muy recomendable seguir el enlace a la página sobre Agentes literarios y los consejos que allí se dan sobre cómo enviar un manuscrito.

Este es el incio del artículo, para leer completo en su fuente original haz click aquí.

¿Qué hago con mi novela? El autor como editor, por Héctor de Montalvo


1.- ¿Publicar a cualquier precio?

No hace mucho he leído en algún lado que el famoso temor al folio en blanco es sólo un elemento más de la imaginería popular y que no responde a la realidad más que las funestas consecuencias para el intestino derivadas de la mezcla de Coca Cola y Baylis. Desconozco si es así (me refiero al folio en blanco, lo otro es una bobada), pero en mis tratos con escritores nunca les he oído quejarse de ese pánico a no saber como comenzar una obra. Algunos, incluidos algunos famosos, parecen tener incluso dificultades para terminarlas en algún bendito momento, pero esa es otra historia.

La experiencia me dice que el principal miedo de un escritor es permanecer para siempre en el olvido. Aunque a veces ese deseo toma más la forma de una compulsión culpable del tipo quiero que me lean pero no prestaré mi novela a nadie por miedo a las críticas, lo que no deja de ser una terrible y mal asumida inseguridad, más frecuentemente toma la forma de quiero publicar como sea. Y esta, amigos, es una gran equivocación que ha llevado a más de uno a la amargura, la decepción y el desastre.

El mundo de la edición de libros, especialmente el de la novela, es un mundo extraordinariamente cerrado. Pese a que el libro es algo común en nuestras vidas, el público no tiene una idea muy clara de cómo funciona una editorial por dentro y cual es el proceso que ha seguido un texto desde que el autor lo terminó hasta que acabó en nuestras manos.

Para empezar, la vida del editor es ingrata, estresante, oscura y anónima. Pelearse con ilustradores que se niegan a seguir las indicaciones que se les ha dado porque ellos son los profesionales, convencer a un autor hipersensible de que no se suicide (esto último no es una broma), negociar con los impresores y distribuidores, profesiones entre cuyas filas abunda lo peor de cada casa, gritar por teléfono al traductor que hace seis meses debería haber entregado su trabajo, convencer al de marketing que la bufanda rojo chillón que va a colocar al libro con la frase: LA NOVELA MÁS RECOMENDADA DESPUÉS DEL CÓDIGO DA VINCI es un espanto, abroncar al maquetista porque ha entregado a imprenta todas las imágenes en RGB y encima en baja resolución... el editor pasa más tiempo contestando e-mails y llamadas telefónicas que leyendo originales. Y eso cuando hablamos del editor como jefe de proyecto empleado por una editorial más o menos grande. El editor independiente, ese que trabaja desde su casa o desde una librería, es otro cantar, porque él es el editor, el corrector, el maquetista y el comercial y generalmente no gana un euro con ello. Generalmente.

Todo esto que les cuento es invisible para el chaval o chavala de veintitantos (o el jubilado que ha descubierto una afición tardía) que ha escrito una novela y le gustaría verla publicada. La experiencia me dice que el autor suele creer que entre el acto maravilloso y único de ponerle la palabra Fin a tu obra y la salida al mercado del libro terminado apenas hay un suspiro, sólo retrasado por oscuros intereses empresariales y políticos (Polanco no quiere que salga mi libro, me dijo a mí un cocinero metido a autor-editor) y por la desesperante desidia de los editores. Sé de tipos que llaman angustiados a las editoriales quince días después de haber entregado el documento de Word con su obra a un editor, porque han ido al Corte Inglés a preguntar y no la tenían. Todo ese batiburrillo de malentendidos genera todo tipo de situaciones tensas, odios seculares y broncas en las que no se sacan a relucir las facas por la falta de costumbre de llevarlas. Podría evitarse, estoy convencido de ello, sólo con que el autor conociera más a fondo el proceso editorial. Y ello podría ser posible sólo con que el mundo de la edición no fuera tan hermético.

LEER EL ARTÍCULO COMPLETO

lunes, 13 de diciembre de 2010

Colección Página en Blanco

Ya está disponible en la web de la Escuela Literaria del Sur la colección Página en Blanco, que consta de cuatro títulos imprescindibles para todo aquel que pretenda iniciarse y profundizar en el oficio de escribir. De momento, la compra online solo puede hacerse para envíos en Venezuela, pero se está trabajando para que los títulos pronto estén disponibles en España y otros países.

Coleccion pagina en blanco

Para conocer mejor qué nos ofrece esta colección, aquí les dejo el índice de contenidos y el texto del prólogo del volumen preparado por mí, El arte de novelar:

jueves, 19 de agosto de 2010

Lección Magistral de Javier Marías



El blog de Literatura El Boomeran(g) nos ofrece la grabación de esta conferencia de Javier Marías, dictada el pasado 17 de Junio. Puedes verla en este es el enlace:

Lección Magistral de Javier Marías

jueves, 27 de mayo de 2010

Ficción: estado del Arte 27/05/10

Son artículos leídos en Internet que aportan, desde mi punto de vista, algo interesante sobre los mecanismos de creación de la ficción:

Realismo frente a distanciamiento. - Algunos apuntes sobre la técnicas del distanciamiento, o extrañamiento. Aunque en el artículo se refiere al género teatral, también encontramos ejemplos en la literatura de su aplicación. Por ejemplo, la extraordinaria novela  "La vida y las opiniones del caballero Tristram Shandy", del escritor inglés Laurence Sterne.

Loriga muestra el interior de su taller literario en Sombrero y Mississipi. - Un libro que se presenta interesante. En palabras de su autor:
"El libro no es un ensayo académico sobre literatura, ni es un canon. Se trata de la explicación del carpintero desde su propio taller. No pretendo dar clases magistrales de lo que es o deja de ser la literatura", reconoce el autor de "Ya solo habla de amor".

"Solo he querido contar -matiza- cómo utilizo la literatura y de cómo me han servido esas herramientas por si le puede servir a alguien. A mí, si me ha servido, y mucho, leer libros en los que los escritores hablan de sus propios mecanismos de trabajo y de cómo les funciona sus cabezas".

"En la escritura uno debe presentarse (e incluso en la opinión) con el rigor del tallo feliz de lo aprendido, sin despreciar en cambio la intuición", deja escrito Loriga y añade, entre otras muchas reflexiones: "Avanzar en el territorio de la escritura, y espero que al menos esto quede claro, no es llegar más lejos, sino seguir andando".

lunes, 24 de mayo de 2010

Escuela Literaria del Sur


La Escuela Literaria del Sur es un proyecto colaborativo donde la premisa es comprometerse con el aprendizaje individual y del grupo, a través de las opiniones constructivas y el debate honesto. Un punto de encuentro en el que compartir trabajos y experiencias literarias.

La Escuela inició su andadura el 26 de abril de este año, y ya dispone de diversos talleres y cursos que suponen una fuente de información muy interesante, y especialmente práctica, para todo aquel que esté interesado en aprender y profundizar en el arte de la escritura.

Juan Manuel Parada es el coordinador de la Escuela, quien me ha invitado a colaborar con un curso de novela que comienza hoy mismo. Puedes inscribirte gratuitamente a través de su página web.

Inicia con éxito Experiencia de Aprendizaje en novela


Hoy 24 de Mayo comienza La Experiencia de Aprendizaje en Novela a cargo del escritor e investigador español Rafael Avendaño.

Más de 44 participantes de toda Nuestra América y algunas ciudades europeas, se han matriculado para explorar juntos el camino hacia la creación literaria en torno a los objetos de aprendizaje que el facilitador a puesto a la orden de todos.

Eje temático

-Convertirse en un escritor  de novelas: el único secreto
-El arte de la ficción
-Los cimientos de una narración: Personajes, argumento y trama
-Cómo dar vida a los personajes de ficción
-La brújula del escritor: La trama
-Cómo generar tensión
y conflictos en la narración
-Herramientas para hacer avanzar nuestra novela sin caer en un ataque de nervios
-Las novelas no se escriben,
se reescriben.
-Y ahora, ¡olvídese de las reglas!

sábado, 3 de abril de 2010

Las novelas no se escriben, se reescriben

[caption id="attachment_512" align="aligncenter" width="258" caption="Gustave Flaubert"][/caption]

Quizás éste es el mayor descubrimiento que un escritor novel debe hacer durante el proceso de aprendizaje de los mecanismos internos de la ficción: las buenas novelas no han sido escritas, sino reescritas. En realidad, las novelas extraordinarias son brillantes tallados por pacientes “reescribidores”.

Comprender el proceso de creación de una novela no es fácil. La dificultad podría compararse a la de tratar de entender como funciona internamente un ordenador a base de observar lo que nos muestra en la pantalla y su respuesta ante el usuario. Una buena novela transmite una sensación de fluidez al leerla: el tiempo avanza en sincronía con nuestro propio tiempo subjetivo de lector; los personajes evolucionan; los acontecimientos se suceden con naturalidad de forma lógica. Existe una causalidad en todos los actos y motivaciones. Las descripciones de lugares y paisajes, las sensaciones que nos evocan, los diálogos de los personajes y sus actos, los sucesos que se relatan, las palabras elegidas en cada momento, el ritmo de las frases, el tono del narrador, las figuras literarias, y un largo etcétera, constituyen un todo entrelazado donde cada parte se relaciona, depende y ha sido concebida en función de las demás, careciendo de sentido o significado pleno por sí sola. Es ingenuo pensar que un novelista puede lograr la conjunción perfecta de todas las piezas de una forma espontánea, que una obra de arte compleja es solamente fruto de la inspiración instantánea.

La dificultad para comprender el proceso de creación de una novela radica precisamente en que, cuando está acabada, el laborioso proceso de creación queda necesariamente oculto. La impresión de fluidez que nos transmite hace pensar que fue escrita de la misma forma, al mismo ritmo que las estamos leyendo. Nada más lejos de la realidad.

Un escritor profesional que trabaja de forma exclusiva en una novela le dedica, de media, entre ocho y diez horas diarias de trabajo. El periodo de tiempo total que tarda en escribirla suele variar entre unos cuantos meses y varios años (dependiendo básicamente de la extensión y de la complejidad de las tramas que desarrolle). Un escritor que dedique jornadas de ocho horas a su trabajo puede tener un primer borrador de su obra en un mes aproximadamente. Un borrador completo significa la redacción de la novela de principio a fin. Si consideramos que a partir de aquí se pueden tardar años hasta que la obra esté completamente finalizada, podemos empezar a hacernos una idea de lo que significa realmente el proceso de escribir una novela.

martes, 9 de marzo de 2010

Herramientas para construir una trama sin caer en un ataque de nervios


Toda novela se sustenta en tres aspectos que conforman un todo, si bien por motivos didácticos se suelen analizar por separado. Estos son:



Así que tenemos una idea para una novela. Urdimos una escena inicial que nos parece muy adecuada para comenzar la historia. Tenemos unos personajes que ponemos en movimiento en esos primeros compases del relato, que parecen cobrar vida. De acuerdo. Y ahora, ¿por dónde seguir? Algunos escritores nos encontramos con esos confusos momentos en los que la novela tiene una cierta entidad abstracta en nuestra cabeza y, sin embargo, resula desalentadoramente difícil materializarla en el papel. Cada vez que planteamos una situación nos genera una serie de interrogantes sobre como resolverla. Luego la enfocamos de otra manera, pero cada vez que abordamos un cabo suelto encontramos que, simplemente, plantea más interrogantes..., y así sucesivamente hasta caer en un ataque de nervios. De manera que necesitamos una herramienta para tomar un atajo en esta confusa fase inicial.

En definitiva, el escollo lo encontramos al tratar de crear la trama detallada, al intentar construir un esbozo cronológico y secuencial que haga que el argumento impregne los actos de los personajes, y viceversa. El objetivo: conducir a los personajes desde el principio al final del relato.

Existe una regla fundamental que nunca debemos perder de vista, esto es, que el relato debe fluír según el siguiente orden:

Idea -> Personajes -> Trama generada por los personajes -> Desarrollo y pormenores de la trama que expresan la idea

En realidad, los tres aspectos avanzan simultáneamente, con pausas y comienzos para hacer ajustes en uno de ellos al objeto de avanzar, o para potenciar cualquiera de los otros. Sin embargo, el orden de importancia debe ser siempre: idea, personajes, trama inspirada por los personajes y pormenores de la trama.

Esto significa que siempre se deben crear los pormenores de la trama (la secuencia cronológica de acontecimientos) después de haber dado vida a los personajes. En realidad, la trama, todo lo que suceda en la novela, debe fluír de forma natural del personaje. No obstante, existen casos en los que la trama no fluye del personaje, sino que éstos son arrastrados por los acontecimientos, de un lugar a otro, sin que su carácter, sus decisiones o sus motivaciones influyan lo más mínimo en los sucesos en los que se ven involucrados. Este tipo de tramas constituyen lo que suele conocerse como novela de aventuras. Pero incluso en las novelas de aventuras, al menos aquellas que alcanzan cierta altura literaria, los personajes tienen algo que decir, son dueños de sus actos y empujan en cierto sentido a la trama hacia su resolución.

Dicho de otra forma, podemos caer en la tentación de desarrollar primero la trama (por ejemplo, inspirada en un extraordinario suceso leído en el periódico) y luego simplemente poblarla con los personajes, pensados expresamente para la ejecución de la misma. Sin embargo esto no funcionará. Lo único que obtendremos será una trama vacía y unos personajes de cartón piedra, risibles, poco creíbles.

Sólo dando prioridad a los personajes la novela eleverá su nivel y se convertirá en una obra de arte, en literatura.

Dicho lo anterior, seguimos teniendo la necesidad de expresar nuestras ideas de una forma progresiva y lógica, relacionando a los personajes entre sí y propiciando que éstos avancen en la dirección que, como escritores y dueños de la historia, queremos conducirlos. Es lo que anteriormente llamé los pormenores de la trama. Y es aquí donde con frecuencia podemos caer en la confusión y en la desesperación. Afortunadamente, existen algunas herramientas para ayudarnos.
El acontecimiento y el mensaje. Éstos son los dos instrumentos más importantes para crear los pormenores de la trama. Un acontecimiento es algo que le ocurre a un personaje, externa o internamente, en el mundo real y objetivo, o subjetivamente en su mente. Toda narración consta de una serie de acontecimientos. Por su parte, el mensaje es la tesis o idea que, como escritores, queremos comunicar. Puede ser muy concreta ("la pérdida de un valor", "un sentimiento de ira", "un acto de superación", etc.); o abastracta ("los occidentales ya no saben amar", "el capitalismo es un error", "el sinsentido de la condición humana", etc.). En ambos casos, se trata de concebir hechos que ilustren nuestra idea. Es decir, los hechos narrados deben determinar circunstancias que permitan a su personaje (o al narrador) hacer una observación que exprese su tesis.

En un paralelismo cinematográfico, podemos imaginar esta fase como la escritura de la sinopsis de las escenas clave. Una película se crea por agrupación de imágenes, llamadas escenas clave, que tienen sentido por sí mismas. Todo relato contiene escenas, (entendidas en el sentido amplio, ya que incluso si se trata de reflexiones interiorizadas de los personajes podemos visualizarlas en nuestra mente como tales), escenas que en sí mismas constituyen el germen alrededor del cual crece toda novela.

Es probable que imaginemos un gran número de éstos acontecimientos. O que una escena especialmente intensa o interesante venga a nuestra mente de repente. Las escenas se nos pueden ocurrir sobre la marcha, en cualquier fase del desarrollo de la novela, y no necesariamente tienen por qué encajar con el instante temporal que estamos escribiendo en ese momento. En ocasiones ni siquiera sabremos dónde encajarlas. Para no olvidarlas es útil anotar cada una de ellas en fichas, de forma que podamos recurrir a ellas tiempo después. Bastará con un párrafo y un sucinto texto descriptivo. El resultado será una lista que podremos enumerar, ordenar, etc.

En un principio no debemos preocuparnos del orden de los acontecimientos, simplemente dejaremos volar nuestra imaginación y anotaremos todos los acontecimientos que surjan en nuestra mente al pensar en nuestros personajes y en el mensaje que queremos mostrar en la novela. Disponer de una serie de escenas esbozadas de antemano nos ayudará enormemente a avanzar en la narración y a evitar quedarnos estancados. Será más tarde, en el transcurrir de la historia, cuando hagámos uso de éstos acontecimientos según vayamos necesitándolos. En realidad, serán nuestros personajes y sus motivaciones quienes avancen de forma natural hacia estos acontecimientos.

En la novela Plataforma, de Michel Houellebecq, tenemos un claro ejemplo de cómo el autor ha concebido la narración de forma similar a la que acabamos de describir. Houellebecq utiliza la novela como vehículo de expresión de una serie de ideas propias que quiere transmitirnos: el cinísmo de la sociedad de consumo, la pérdida de la capacidad de amar de los occidentales, su forma de concebir el sexo, la amarga visión sobre el turismo en general y el turismo sexual en particular, etc. Es difícil imaginar que el autor haya comenzado a escribir la novela sin una idea preconcebida y estos temas hayan surgido de forma natural. Muy al contrario, es evidente que los personajes han sido creados a medida para ilustrar las tesis que desea exponer: Michel, el personaje principal, un apático funcionario de cuarenta años, que detesta la hipocresia con la que hombres y mujeres urden sus relaciones íntimas y que, incapaz de aceptar ese juego, se siente solo e insatisfecho; Valérie, directiva de una importante agencia de viajes, que triunfa en lo profesional pero inadaptada en su fuero interno, en su forma deshinibida de entender la sexualidad; y por último, Jean-Yves, alto ejecutivo y jefe de Valérie, insatisfecho y profundamente infeliz por culpa de su matrimonio frustrado y de una esposa a la que comienza a odiar. Houellebecq desea hablar sobre el turismo sexual, así que lleva a su protagonista a unas vacaciones a Tailandia. El orden de lo que ocurre durante el viaje no tiene la menor importancia, únicamente le servirá al autor como excusa para mostrar una serie de escenas con las que expresar sus ideas sobre el turismo sexual. El protagonista conocerá allí a Valérie, con quien inciará una relación. Valérie, casualmente, acaba de adquirir junto con su jefe Jean-Yves la responsabilidad de poner en marcha una red de resorts turísticos en todo el mundo. Michel Houellebecq está interesado en explorar lo que ocurriría si se pusiera en marcha una red mundial de hoteles en los que el sexo se practicase libremente, y eso será precisamente lo que llevarán a cabo Valérie y Jean-Yves para sacar adelante el negocio hotelero en crisis. No obstante, hay que recalcar que los actos de los personajes deben fluir de manera natural y no forzosa. Por ello, hasta poner en marcha la red, Houellebecq ha sido cuidadoso en dejar muy claro durante las doscientas páginas anteriores los motivos que llevan a cada uno de los personajes a tomar dicha decisión. La novela perdería credibilidad, todo se echaría por tierra, si un día un alto ejecutivo de una de las multinacionales hoteleras más importanes de Francia tuviese la feliz idea de convetir sus hoteles en prostíbulos. Sin duda el autor hubiese podido expresar de igual forma sus tesis, pero la novela hubiese resultado un panfleto difícilmente publicable.

Para acabar, insistir en la idea de que toda narración ha de fluir en el siguiente orden, en un círculo que se realimenta a sí mismo:

Idea -> Personajes -> Trama generada por los personajes -> Desarrollo y pormenores de la trama que expresan la idea

martes, 2 de marzo de 2010

Diez preguntas para mantener un relato bajo control



Cada escritor aborda el trabajo de escribir una novela de forma diferente. Algunos se lanzan escribir a una palabra tras otra, una frase tras otra, sin mirar atrás, y solo cuando han llegado al final se preocupan de revisar si han conseguido o no lo que esperaban. No permiten que ninguna consideración relativa a la técnica literaria se interponga en el camino de la emoción de escribir un libro. Una vez finalizado el primer borrador llega el momento de invertir mucho esfuerzo en el trabajo de reescritura. La idea es volcarse primero en la narración para  averiguar después qué es lo que no marcha. De esta forma se potencia la frescura y la creatividad frente a la pura técnica.

Hay, sin embargo, quienes opinan que este sistema supone una enorme pérdida de tiempo y que, además, puede desembocar en una catástrofe. El relato puede acabar escapándose de las manos, derivando hacia derroteros nada satisfactorios o muriendo por su propia inercia por la ausencia de motivaciones que dinamicen la trama. Estos escritores preferirán poder visualizar en su cabeza todo el desarrollo de la obra antes de comenzar a escribir una sola palabra. En este caso, el inconveniente reside en que el escritor puede encontrarse con algunas ideas estimulantes que surjan durante la escritura y que tengan difícil encaje en el desarrollo previsto, lo cual puede acarrear frustraciones y cierta tensión que acabe afectando seriamente a la novela.

Evidentemente cada escritor elige el método que más le conviene, pero en la mayoría de los casos la forma de trabajar será algo intermedio entre los dos extremos (aunque he leído descripciones de métodos de trabajo de escritores que podrían ajustarse perfectamente a la primera o a la segunda categoría).

Conviene por tanto tener un plan de vuelo preparado antes de ponerse en marcha, así como una serie de indicadores durante todo el camino que nos digan si avanzamos en la dirección correcta. Podremos por supuesto apartarnos del rumbo previsto, pero sin llegar a divagar tanto que obtengamos un relato deshilvanado en el que nada encaje.

Una excelente forma de calibrar nuestro dominio del relato en cada momento consiste en hacernos las diez preguntas que se exponen a continuación. Podemos planteárnoslas antes, después, o en cualquier momento a lo largo del proceso de escritura. Si podemos contestarlas todas, será un indicador de que poseemos un férreo control del relato. En el otro extremo, si no tenemos una respuesta clara, será señal de que no tenemos una idea precisa de cuál es la historia que estamos contando y lo que deseamos hacer con ella.

  1. En cincuenta palabras, ¿cuál es la idea básica de la historia?

  2. ¿Cuál es el objetivo de los personajes principales? (¿Qué es lo que desean?)

  3. ¿Cual es la motivación de los personajes princiaples? (¿Por qué lo desean?)

  4. ¿Qué o quién se interpone en el camino de los personajes principales?

  5. ¿Qué planes tienen los personajes para llevar a cabo su empeño?

  6. ¿Cuál es el principal conflicto en la historia?

  7. ¿Cómo es la naturaleza del cambio de los personajes principales a lo largo de la historia?

  8. ¿Cual es el detonante de la historia? ¿Dónde empieza?

  9. ¿Cómo se mantiene la tensión durante la historia?

  10. ¿Cómo van a abordar los personajes el climax del relato?


Personalmente, encuentro de inestimable ayuda estas preguntas a la hora de esbozar el argumento de la historia que deseo escribir. Es probable que en los momentos preliminares las respuestas no sea nítidas. A veces se trata simplemente de ideas difusas. Después, durante el desarrollo del relato suelo volver una y otra vez a hacerme estas preguntas para tratar de comprender si la historia avanza de modo satisfactorio. Por último, el relato o novela se acerca a su conclusión cuando todas y cada una de ellas obtiene una respuesta clara y carente de ambiguedad. Es la señal de que la novela está cerrada.

viernes, 26 de febrero de 2010

La trama en la novela (I): cómo crear una trama de Misterio con éxito

[caption id="attachment_423" align="aligncenter" width="300" caption="Agatha Christie"]Agatha Christie[/caption]

Antes de escribir algunas consideraciones generales sobre el empleo de las tramas en la narración, considero necesario ilustrar con un ejemplo qué se entiende por una trama y cómo podemos sacar partido de este concepto a la hora de escribir un relato.

Todos tenemos más o menos una idea de lo que significa una trama de misterio. Probablemente al pensar en tramas de misterio lo primero que acuda a nuestra mente sean las novelas policiacas o detectivescas. Pero no es necesario acudir a la novela de género para encontrar tramas de misterio. Cualquier relato que nos proponga un acertijo en su planteamiento está basado en este modelo de trama. Un acertijo es un juego de adivinación, a menudo provisto de una sorpresa en su resolución. Suele ser perspicaz, ingenioso y difícil de descubrir. El atractivo, por tanto, de esta trama reside en que despierta en el lector el deseo de superar un reto y a la vez supone un entretenimiento. El descubrimiento de la respuesta al acertijo proporciona además un placer intelectual en el lector.

El misterio debe poseer en su esencia una paradoja que exija una solución. Las cosas no son lo que parecen en la superficie. Las pistas se encuentran ocultas en el interior de las palabras, en los detalles. Y en la mejor tradición del misterio, la respuesta está a simple vista. 

Un excelente ejemplo de tramas de misterio son las novelas de Agatha Christie. Todas sus novelas siguen, en líneas generales, un mismo patrón definido que, sin embargo, funciona a la perfección. En la novela "Diez negritos", cuyo título alude a una canción infantil muy popular en las islas británicas, diez personas son invitadas a pasar unos días en un complejo hotelero recién inaugurado en la llamada Isla del negro. Pero, una vez que se reúnen allí su anfitrión no aparece por parte alguna, tan sólo se encuentran con los asistentes de la instalación. Entonces comienzan a producirse una serie de asesinatos que siguen la pauta de la canción de los diez negritos, en la que éstos van desapareciendo de uno en uno en cada nueva estrofa. Nadie se explica a qué se deben los crímenes, hasta que, a causa del nerviosismo, todos los huéspedes comienzan a contar algún hecho oscuro de su pasado que ha quedado impune, creyendo que lo que sucede está motivado por ello. 

¿Difícil? No lo es tanto, en realidad, si se conocen unas cuantas reglas básicas

lunes, 22 de febrero de 2010

Sobre la estructura profunda

En el artículo anterior hablábamos sobre la tensión profunda que conduce la trama de una novela. Se trata en definitiva del aspecto fundamental que mueve a nuestro personaje principal y, en última instancia, representa lo que, como autores, queremos mostrar por medio de la historia. La estructura profunda representa en el fondo aquello de lo que habla la novela.

En este sentido, encuentro muy didácticas estas palabras de Milan Kundera sobre la construcción de sus novelas:
"Las construyo desde siempre a dos niveles: en un primer nivel, compongo la historia novelesca; y, por encima, desarrollo los temas. Trabajo los temas sin interrupción dentro y a través de la historia novelesca. Cuando la novela abandona sus temas y se contenta con narrar la historia, resulta llana, sosa. [...] Un tema es una interrogación existencial. Y me doy cuenta, cada vez más, de que semejante interrogación es, a fin de cuentas, el examen de las palabras particulares, de las palabras-tema. Esto me lleva a insistir: la novela se basa ante todo en algunas palabras fundamentales. Es como la serie de notas de Schönberg. En 'El Libro de la risa y el olvido' la serie es la siguiente: el olvido, la risa, los ángeles, la litost, la frontera. Estas cinco palabras fundamentales se analizan, estudian, definen, vuelven a definirse durante toda la novela y finalmente se transforman en categorías de la existencia. La novela se construye sobre algunas de estas categorías como una casa sobre sus pilares. Los pilares de 'La insoportable levedad del ser' son la gravedad, la levedad, el alma, el cuerpo, la Gran Marcha, la mierda, el kitsch, la compasión, el vértigo, la fuerza, la debilidad."

domingo, 21 de febrero de 2010

Tensión y conflictos en la narración (I)



Uno de los elementos indispensables en toda novela es la existencia de conflictos. Los conflictos afectan a nuestros personajes, crecen y se realimentan a lo largo de la trama, provocando que aumente la tensión. Iniciamos con éste una serie de artículos donde trataremos de explicar qué entendemos por conflicto en una narración, cuales son los mecanismos para crear tensión y cómo utilizarla para el correcto desarrollo de una historia.

Comencemos apuntando que el concepto de tensión narrativa está íntimamente ligado a la trama (entendiéndose la idea de trama tal y como se expuso en un artículo anterior). Hasta tal punto es así que podemos afirmar que sin tensión no hay trama. Sin tensión obtendremos una historia plana que probablemente resultará aburrida.

Para ilustrarlo consideremos una trama romántica: Chico conoce a chica. Chico le pide a chica que se casen. Chica acepta. ¿Ya está? Por mucho que adornemos la historia, por muchos trucos y recursos estilísticos que apliquemos en la prosa, no tendremos nada. Si reflexionamos sobre cómo se desarrolla cualquier historia romántica que hayamos leído nos daremos cuenta de que en seguida el autor se apresura a mostrar toda una serie de dificultades que impidan el objetivo de los protagonistas. El ejemplo clásico lo tenemos en la historia de Romeo y Julieta, paradigma de la trama romántica. En este caso, la tensión proviene del exterior. Son las familias de los enamorados los que impiden la relación y contra los cuales la pareja deberá luchar. Pero en realidad la historia resulta más interesante cuando la tensión surge del interior de los personajes: por ejemplo, la chica se enamora, pero sus miedos e inseguridades le impiden comprometerse en una relación duradera, o esconde algún secreto de su pasado y teme que si el chico lo descubre la pueda rechazar, etc. Las posibilidades son tan numerosas como lo son las motivaciones y los sentimientos humanos. Es el autor quien decide qué historia quiere contar, qué tipo de problemática concreta desea mostrar. Mediante la trama el autor examina el interior de la naturaleza humana y las relaciones entre las personas.

Vemos, por tanto, que la tensión se crea mediante la oposición de dos fuerzas. Frente al deseo del peronaje de alcanzar un objetivo se contrapone una fuerza antagónica que intenta frustrar sus intenciones. Como veíamos en el ejemplo anterior, este antagonista puede ser externo (bajo la apariencia de una persona, lugar o cosa: un enemigo, un rival un competidor, las fuerzas de la naturaleza, etc.) o podemos tener un antagonista interno que se encuentra dentro del carácter del personaje (una duda, un miedo, un defecto, etc.) que le impide alcanzar lo que desea.